lunes, 10 de octubre de 2011

El trofeo de Munich

















Como amante de los animales que soy, no me gustan nada, pero nada, los trofeos de caza.
Los encuentro bastante macabros. Sin embargo, cuando hace algunas semanas estuve en Munich
y vi este cervatillo en el escaparate de una tienda de decoración (preciosa, por cierto) no me pude
resistir. Y es que éste tiene, además de la obviedad de no ser real, una sonrisita de estar a gusto,
que lo hace encantador.
Así que aquí está recién instalado en la chimenea oteando a todo el pasa por el sálón.
Y para que no se quedara tan solo, reciclé la estructura y mecanismo de un reloj publicitario y le di un aire otoñal. :)

1 comentario:

Gloria dijo...

Hola Juliaaa..!!! quina alegria m'ha fet trobar el teu bloc, he rcordat bons temps.
Pancho està molt maco.
Rep una forta abraçada!!!

Trini